
Un buen cuidado marca la diferencia entre un tatuaje que envejece bien y uno que no. Sigue esta guía y ante cualquier duda, escríbenos.
Retira el film o segunda piel según te indiquemos. Lava con agua templada y jabón neutro, seca a toques con papel limpio e hidrata con una capa muy fina.
Lava 2 veces al día e hidrata. Empezará a tensar y picar: es normal. No rasques ni cubras con ropa apretada.
Se formarán pieles y costras finas que caerán solas. No las arranques. Sigue hidratando con moderación.
El color se asienta y la piel recupera su textura. Ya puedes retomar rutina normal evitando sol directo en la zona.
Ante cualquiera de estas señales, contáctanos y consulta a un profesional sanitario.
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Pásate sin cita y te tatúas hoy mismo según disponibilidad, o reserva si prefieres planificarlo.